Sunday, December 28, 2008

Almost Lover. Not Ready.

No sé leer música, no sé tocar música, no sé ni siquiera su historia o la teoría musical; pero eso no significa que no pueda sentir música. 

La semana pasada sentí música una vez más. Iba manejando por Lázaro Cárdenas hacia las oficinas donde estoy trabajando en Valle Oriente y empezó esta canción interpretada por A Fine Frenzy que se titula "Almost Lover". 



Almost Lover
A Fine Frenzy

Your fingertips across my skin,
the palm trees swaying in the wind.
Images.
You sang me spanish lullabies,
the sweetest sadness in your eyes.
Clever trick.

Well i'd never want to see you unhappy
I'd thought you'd want the same for me.

Chorus
goodbye my almost lover,
goodbye my hopeless dream.
i'm trying not to think about you,
can't you just let me be
so long my luckless romance,
my back is turned on you
should have known that you would bring me heartache
almost lovers always do

We walked along a crowded street,
you took my hand and danced with me.
Images.
And when you left you kissed my lips,
you told me you you would never let forget.
These images-no

Well i'd never want to see you unhappy
I'd thought you'd want the same for me

Chorus

I cannot go to the ocean
I cannot try the streets at night
I cannot wake up in the morning
without you on my mind
so your gone and i'm haunted
and i bet you would just find
do i make it that easy to walk right in and
out of my life

Chorus

No sé si quiero decir adiós o no. No lo sé.

Saturday, December 13, 2008

We need context. Always.

Después de la desastroza tragedia ocurrida en Mumbai del 26 al 29 de Noviembre de 2008, una reacción en cadena surgió. La prensa comenzó a titular el incidente como el 9/11 de India.

En el momento en que escuché esa analogía me pareció absurda. Cierto. Ambos fueron atentados terroristas; sin embargo, las causas y la metodología fueron diferentes. Por lo tanto, las reacciones y conclusiones muy probablemente serán diferentes. Recuerdo haber leido la editorial en el NY Times titulada "What They Hate About Mumbai" y terminar con un vacío en el estómago. El hecho de que la conclusión se basaba en ignorar las causas del incidente y apoyar la economía y sanidad de Mumbai no resonaba en mi cabeza.

He leído varias editoriales acerca del tema, pero no fue sino hasta que me topé con la escrita por Arundhati Roy "Mumbai was not our 9/11" que pude darle un contexto al problema. Ahora entiendo un poco más mi sentimiento de confusión y miedo al hacer una comparación de tal magnitud entre dos eventos tan diferentes. 

Me da miedo pensar en lo peligroso que es explicar situaciones tan complejas con adjetivos tan simples como "los buenos" y "los malos". 

Monday, December 08, 2008

Síndrome de Tourette

Hoy en la noche me tocó ver una película en el canal Hallmark titulada "Front of the Class". La película está basada en la vida de Brad Cohen. Brad es diagnosticado a los 6 años con el síndroma de Tourette, un trastorno neurológico que provoca movimientos y sonidos involuntarios al paciente. La historia se basa en la lucha de Brad por cumplir su sueño de ser maestro y cómo a pesar de su padecimiento y de los prejuicios de la sociedad, puede cumplir su meta.

Sí sólo observara la película unidimensionalmente, la describiría como una historia melosa donde la moraleja es aceptar a las personas que son diferentes. Sin embargo, la moraleja social es tan poderosa que no puede ser opacada por la dramatización de algunos eventos o actuaciones amateurs.

El hecho de que los sonidos y movimientos de Brad sean tan notorios tanto visual como auditivamente no es tan fácil de digerir como uno pensara. Si bien, la presencia de James Wolk -- con su cara angelical y porte de príncipe valiente -- hacen más sencilla su aceptación, tengo que confesar que no fue fácil tomar la pastilla de "voy a ignorar sus tics para ver más allá". Fue ahí cuando me di cuenta que si esto me pasaba en la película, la experiencia en la vida real hubiese sido mucho más impactante.

Esta historia me sacó muchísimas lágrimas. Lloré por su coraje. Lloré por su determinación. Lloré porque finalmente todos somos rechazados de una u otra manera. Lloré por la impotencia de aquellos que se dicen empáticos cuando simplemente no quieren aceptar que no lo son. Lloré porque a veces es necesario. Hay muchas escenas en la película donde uno puede sentir más allá de la actuación, la dirección, y las palabras -- uno puede entender la realidad de las premisas y la dificultad de las situaciones. La frustración.

Al terminar de ver la película busqué en internet información acerca del síndrome de Tourette y sobre el verdadero Mr. Cohen. En la página http://www.classperformance.com/ me encontré este discurso por el mismísimo Brad Cohen:



"The biggest problem with having Tourette Syndrome is ignorance. It's the people who don't know about Tourette or the people who don't want to know."

Quien lo diría. Una película de Hallmark :)

Mapple y Ohio

De cuando en cuando los Simpsons siguen teniéndo buenísimas puntadas.




Saturday, December 06, 2008

Milk, 2008

In 1977 Harvey Milk (Sean Penn) was elected to the San Francisco Board of Supervisors, becoming the first openly gay man to be voted into major public office in the United States. In 1978, Milk was assassinated by former city supervisor Dan White (Josh Brolin).  Directed by Gus Van Sant (Good Will Hunting) and filmed on location in San Francisco from an original screenplay by Dustin Lance Black, this timely biopic puts a face and a timeline on the still controversial gay civil rights movement.

This film has some great acting. Sean Penn's intensity, courage and strength carry the  film from start to end. Similarly, extraordinary and powerful characterizations by Emile Hirsch, James Franco, and Josh Brolin not only make you feel part of the late '70s, they make you feel part of their lives. It is fair to mention that not all characters were real actors -- some appeared in archival footage, such as as Anita Bryant -- a nationally vocal opponent to gay rights in the 1970s. This provided the film with a powerful authenticity that makes its relevance hard to dismiss. Van Sant's use of archival footage merged with original shots in a city still embroiled in the heart of a national debate over gay civil rights makes it impossible not to question our political reality: how far we are from the shameful scenes from the '60s, but how far the end of strife we remain, watching the daily news.

Many people involved in this real life tale are still alive and fighting. Milk's fight to overcome Proposition 6, which would have banned gay and lesbian people from working in California public schools, seems similar to the recent fight of Nov. 2008  concerning Proposition 8, which banned gay marriage in California. Even though Focus Features specifically decided to release the film after the vote was cast – many still think that this history review could have made the difference at the ballot. But as Van Sant said in an interview on Nov 27, 2008: "We decided that a better film is better than trying to rush it. It's a long fight and there are many states involved and the propositions will come and go over our lifetimes."

Milk's life is not new to the big screen -- a documentary by Rob Epstein, The Times of Harvey Milk, won an Oscar in 1984. Nonetheless, the approach of this film is to look at Milk's role as an inspirational figure. The movie is by no means without flaws, just as  Milk's life was also perhaps overly full of drama.  The film speaks passionately about lives engaged in the struggle for equality. It does this while providing a clear and coherent message of hope. As Milk said: "Without hope life is not worth living. You 'Gotta Give 'Em Hope."

Monday, December 01, 2008

Pregunta difícil

Nunca pensé que fuera a serlo, pero una de las preguntas que más tensión me causa es contestar cómo me llamo. Nunca sé qué contestar. En ocasiones decidido pronunciar mi nombre tal cual en español. Otras veces, intento la escritura en español, pero pronunciado en inglés, y a veces, simplemente lo pronuncio en inglés. Lo peor es que cuando lo pronuncio en inglés, al ser un nombre judío no tan común también causa confusión. Me estresa conocer gente nueva, pedir una mesa en un restaurante o pedir una order por teléfono simplemente por tener que decir cómo me llamo. 

Hace unos meses leí una frase donde Jhumpa Lahiri decía: "I always felt so embarrassed by my name [...] You feel like you're causing someone pain just by being who you are." Es tan fácil darte cuenta de la confusión que causas y del extra esfuerzo que la gente tiene que hacer simplemente por conocerte. En fin.